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Junto a la normativa
que impone la ordenanza municipal de
Pamplona y la ley navarra de espectáculos
taurinos, para participar en el encierro con
alguna “garantía” de éxito, es necesario
seguir una serie de recomendaciones dictadas
por la experiencia de los corredores más
veteranos, de aquellos que han corrido
decenas de encierros a lo largo de muchos
años:
- Pide consejo a los
mozos experimentados sobre qué hacer y,
sobre todo, qué no hacer; el encierro, como
todo, se aprende poco a poco.
- Duerme antes de la
carrera, aunque sea únicamente unas pocas
horas; nunca corras como una forma de acabar
una noche de juerga.
- Nunca calces
zapatos mocasines, sandalias, botas duras o
con tacón, ni, mucho menos, chancletas.
- Extrema la
precaución con suelo mojado; los toros
resbalan, pero tú también.
- No corras
alocadamente sin mirar hacia atrás; el
peligro en el encierro está detrás no
delante.
- No te engañes
sobre tu forma física y lo dotado que estés
para los deportes; los toros corren más que
tú, de modo que vigila constantemente la
velocidad de la manada para no ser arrollado
por los astados.
- Ten la máxima
precaución en el momento de la retirada; la
mayoría de las cogidas se producen con mozos
parados o caídos.
- Nunca te pares
para ver pasar a un toro suelto; sigue
corriendo hacia adelante y aléjate de él.
- En momentos de
apuro, lánzate al suelo y a los lados, no
pretendas subir al vallado, el toro te
alcanzará antes de que lo consigas.
- Nunca corras
detrás de la manada; cuando los astados te
sobrepasen vete a un lado y párate.
- Tras la carrera
mira siempre hacia atrás para comprobar que
no viene ningún otro toro rezagado.
- Como resumen, tres
consejos que engloban los demás: “mirar”,
“mirar” y “mirar”. |